Bufanda de Amarillos por el Mundo

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“El tiempo es el mejor autor, siempre encuentra un final perfecto” -Charles Chaplin.

 

La frase del humorista británico le viene de perlas a una Unión Deportiva que recurre a su último gran héroe para volver a Primera División. En cada partido que juega el conjunto amarillo se muestra incapaz de encontrar su sitio sobre el césped y eso se refleja en una clasificación en la que baja lentamente. Las Palmas tiene una plantilla increíble y no es capaz de dominar con solvencia un partido sea cual sea el rival. Pero el mayor problema es que parece que eso no le importaba al que hasta el enfrentamiento con el Granada era el máximo dirigente del banquillo amarillo: un equipo hecho a medida para que toda la Liga 123 tema visitar Gran Canaria había reducido todos sus recursos a un simple “patapún pa’rriba”. Esa no es la manera de conseguir un ascenso. Y, aunque así fuese, esa no es la forma en la que queremos conseguirlo.

 

Ante esta situación llega Paco Herrera. El técnico catalán llegó a la UD Las Palmas en uno de los momentos más convulsos de su historia reciente y consiguió focalizar la frustración de un club y su entorno a los que se le había arrebatado un ascenso. La temporada comenzó con una UD que quiso mandar en la clasificación sin preguntar qué tenían que decir equipos como Sporting, Valladolid o un equipo hecho por y para el Ascenso como el Real Betis. Y así fue: Las Palmas acabó la primera vuelta como líder y marcó el ritmo del pelotón de cabeza, todo era una fiesta: el conjunto amarillo hasta conseguía hacer goles con ocho jugadores sobre el césped. Hasta que unas semanas de irregularidad lejos de la isla redonda en momentos cruciales de la temporada hicieron que el conjunto amarillo se borrase de la lucha por el Ascenso directo. Sin embargo, si nos paramos a analizar los números de esta temporada (sin hablar aún de los PlayOff) sólo se pueden decir cosas buenas del periplo de Paco Herrera: Las Palmas fue el mejor equipo de la Segunda División como local con 49 puntos de 63 posibles, seguido del Sporting con 48 y el Betis con 45. Además, el conjunto insular se convirtió en el equipo más goleador de la categoría empatados a 73 goles con un Betis que por aquel entonces comandaba Rubén Castro. Y, por último, la UD hizo la friolera de 78 puntos en la competición convirtiéndose éste en el mejor registro de la historia del club. Y aún quedaba lo mejor…

 

...Llegaron las eliminatorias por el ascenso. El Estadio José Zorrilla como escenario y la lluvia como invitada de lujo. Las Palmas hizo un inicio de partido arrollador en el que pudo noquear al conjunto pucelano, que consiguió llevarse un 1-1 al Estadio de Gran Canaria. Y aquí los albivioletas fueron dominados por una Unión Deportiva que hizo sobradamente méritos para pasar la eliminatoria. Y llegó la final. Un Zaragoza que volaba tras remontar con goleada en Girona nos esperaba en una Romareda repleta de zaragocistas ansiosos por volver a Primera, donde llegó nuestro tropiezo del PlayOff por 3-1. Pero no era momento de rendirse y todos los amarillos se movilizaron. El aeropuerto se llenó de gente para recibir a un equipo al que no quería ver dudar ni un segundo de que se iba a lograr. Y allí, en medio de la terminal de llegadas del Aeropuerto de Gran Canaria, Paco Herrera pidió silencio para pronunciar una frase que pasó a la historia: “El domingo, después del partido, os espero en la guagua”. Esa frase, a buen seguro, estará retumbando en estos momentos en las cabezas de todos los amarillos. Paco Herrera, al bajar del avión, estuvo a la altura de la situación y respondió al aliento de los incondicionales. Pero más importante aún es que ese domingo afición y equipo también estuvieron a la altura para así lograr, tras quince larguísimos años, el regreso a Primera División.

 

Pero todo eso es pasado. Una historia preciosa que a todos nos encanta contar y nos emociona recordar, pero historia al fin y al cabo. Eso no va a servir para que Las Palmas gane a nadie, eso no va a sumar puntos en el casillero para una Unión Deportiva que con toda probabilidad saldrá de los puestos de Promoción durante el fin de semana. Pero es que Paco Herrera no viene como héroe, sino como entrenador encargado de llevar al equipo a Primera División. Herrera es mucho más que la temporada en la que nos enamoró a todos. Aunque la suerte le ha sido esquiva en Valladolid y Gijón, el técnico catalán tiene en su cabeza los planos de este infierno al que algunos les gusta llamar “Segunda División”. No sólo trae su historia, también trae un plan para escapar de aquí y, como decía Chaplin, encontrar su final perfecto.

 

No recibimos a un entrenador que hizo historia. No recibimos a un técnico que consiguió unas cuantas victorias como amarillo. Recibimos a uno de los nuestros. El caso de Herrera es curioso: tendrá una calurosa bienvenida cuando nunca tuvo una despedida digna. Pero es que los amigos nunca se despiden del todo, ¿no?