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Nuevo escándalo en el Nuevo Los Cármenes y nuevo empate y ya van quince; en este caso, gracias al árbitro granadino que no disimuló su condición de ser nazarí y evitó por todos los medios que nuestra querida Unión Deportiva se trajera los tres puntos a Gran Canaria. Incluso yo diría que habiendo VAR, no hubiera requerido consulta a no ser que se lo impusieran desde la sala arbitral.
 
El partido comienza con una Unión Deportiva que trata de controlar el encuentro ante un sucísimo Granada que no se corta e interrumpe el juego con un extramotivado ex de la UD, Ángel Montoro. En el minuto 4 comenzaba el calvario arbitral isleño, cuando Eric Curbelo es sancionado con tarjeta amarilla en el momento en el que corta limpiamente el balón. El Granada se muestra impune y comete faltas ignoradas o no sancionadas con clara tarjeta en varias ocasiones pero incluso así, la UD empieza a controlar el partido a través de Timor, Peñalba y De Galarreta y trata de hacer llegar balones de peligro al serbio Srnic y a unos irregulares Maikel Mesa y Rubén Castro. Las ocasiones de esta primera parte fueron un disparo por encima del larguero de David Timor, una ocasión del serbio Srnic a pase magistral de De Galarreta que se va fuera junto al palo, un paradón de Raúl Fernández a tiro de un jugador granadista y un paradón del portero granadista a remate, en posición correcta, de Juan Cala tras una falta que ya había anulado el árbitro granadino por inexistente fuera de juego. Por cierto, en una de nuestras llegadas hay un posible penalti dentro del área por patada por detrás sobre Srnic o Maikel Mesa, no lo recuerdo bien. También, por supuesto, De Galarreta era amonestado antes del descanso con tarjeta  amarilla. No me olvido de la cara de decepción del árbitro granadino al pitar el descanso al errar el Granada la última llegada del conjunto de su tierra, Granada: UNA AUTÉNTICA VERGÜENZA.
 
Comenzaba la segunda mitad, y el Granada salía como los 300 espartanos  y Ángel Montoro hace una fea entrada en el centro del campo y se forma la natural y normal tangana recriminando al sucio jugador su acción; por fin el árbitro sacaba la primera tarjeta amarilla al Granada y no me olvido la cara de asombro de Montoro para aún aumentar más la presión del personaje arbitral que debería ser ultracongelado y recuperado para la 2@B de uno de los grupos donde no jueguen equipos andaluces. Poco después, también era amonestado Rodri por otra sucia entrada, (se iban a comer al árbitro), y no le saca la segunda tarjeta amarilla, ¿por qué? Pues porque el árbitro era granadino. David Timor era amonestado por una sucia entrada sobre Montoro clavando los tacos, de manera sutil, y bajándole los humos al ex amarillo. Pero sus ansias de seguir jugando, alentado por el ultraconservador arbitraje hizo que poco después, se terminara de romper y tuviera que ser sustituido (pena, ninguna, lo siento). Nunca me gustaste y ahora menos, Montoro. Solo deseo, por humanidad, que no sea grave tu lesión. Las oportunidades llegaban tras la accidentada primera mitad de la segunda parte cuando David Timor intentaba sorprender desde casi la medular del campo haciendo despejar a córner al portero del Granada. Una vez más, volvíamos a tener las mejores oportunidades y el árbitro granadino le perdona unas claras manos de Ramón Azéez que evitaban el posible remate, creo que de gol ante el remate de Maikel Mesa evitando que nos pudiéramos poner por delante de penalti. En otra de las llegadas amarillas, una gran combinación, marca de la casa, de Timor y Rubén, el isletero le devolvía el balón al punto de penalti para que el valenciano pusiera el merecidísimo 0-1, dedicándole el costosísimo gol a su madre ante las cámaras. Entraban Dani Castellano por un tocado Maikel Mesa y Momo por De Galarreta pero aún quedaban 11 minutos más el descuento infinito que pudiera poner el árbitro de la casa, un infierno, como el que llegaba. Como es lógico, el Granada iba a echar el resto y tenía sus ocasiones que eran neutralizadas hasta en dos ocasiones por nuestro porterazo, Raúl Fernández, una de ellas del grancanario Dani Ojeda. Por supuesto y, para variar, se producía una falta clarísima al borde del área que era ignorada por el árbitro granadino y así llegábamos y así, corría el minuto 88 y el Granada ponía un balón al área, con dos jugadores granadistas en fuera de juego, el árbitro no quiere ver nada, deja seguir, Juan Cala rechaza pero ante la confusión, los rebotes para nuestra desgracia, les favorece y, el balón le llega en posición correcta a Quini, que a placer ponía el balón en la escuadra, imposible para Raúl que se quedaba con la mano en alto, indignado por la posición antirreglamentaria clamorosa anterior de los jugadores. Escándalo bochornoso, empute impresionante del que escribe, robo a mano armada. Después de esto, ya ni me planteo, que la mayoría del colectivo arbitral no quiere a equipos canarios en Primera, como mucha gente piensa, como hoy, poniendo un árbitro granadino. Lo siento, seguiremos denunciando, orgullosos de nuestro escudo y apoyando a nuestro equipo. El Domingo al Gran Canaria frente al Elche, a ganar contra once o, seguramente doce😡, el árbitro de turno. ¡¡QUE VIVA NUESTRA UNIÓN DEPORTIVA LAS PALMAS!! ¡¡ARRIBA D'ELLOS!! ¡¡PÍO-PÍO!! 💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛