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Tercera derrota consecutiva (0-3) en el Gran Canaria esta vez, frente al Cádiz y definitivo adiós a las remotas opciones de llegar a los puestos de promoción de ascenso que podíamos tener.
Una tarde más, un estadio cada vez más desangelado, rendía un respetuoso minuto de silencio a uno de los más grandes en la memoria del club; el ex jugador y utillero: Don Ernesto Aparicio "El Capi", recientemente fallecido hace pocos días y con mi recuerdo de él, saltando al campo en el Insular para atender a nuestros jugadores ante cualquier incidencia del juego, mientras la afición decía, "Ahí va Aparicio".
Tras esto, el partido comenzaba con una doble oportunidad, hoy sí, por fin, amarilla y no, verde césped😖. Rubén en velocidad controlaba un balón que tras el rechace y amago posterior, enviaba al palo y era el minuto 2. En la jugada siguiente, de forma similar, Fidel volvía a comandar otro contragolpe que lograba finalizar con su zurda pero ligeramente desviado justo junto a la base del palo. El "uuuyyyyy" se escuchaba por segunda vez en el estadio.
 
A partir del desafortunado inicio, el Cádiz tira de presión y toma el dominio del juego achuchando a los nuestros. El ex amarillo, Jairo y Machís imprimen velocidad, garra y ganas. Los nuestros a medio gas y un Deivid lento, impreciso y desacertado hacía enervar a parte de la grada. Se notaba la ausencia de De Galarreta y Jairo hacía emplearse a fondo a Raúl Fernández. Lo único salvable de la UD fueron las llegadas de Lemos por la derecha hasta el fondo de la banda y sus centros al área donde un solitario Rubén no llegaba a conectar los posibles remates. Se llegaba al descanso sin pena ni gloria y con el 0-0 en el marcador.
 
Se reanudaba el encuentro y Pepe Mel movía el banquillo en la pausa. Entraba y debutaba en el encuentro, el canterano Antonio Segura, hijo del mítico "Faña", Toni Robaina. Lo cierto es que apuntaba muy buenas sensaciones, movilidad y buen trato de balón y, ganas de hacerlo bien. El Cádiz al contraataque gozó de una buena ocasión pero el posible remate del venezolano Machís, era abortado en un hoy, SÍ GLORIA, NO VAR". Lo cierto es que nos favorecía el fallo arbitral, pero hoy tampoco iba a ser determinante al final del encuentro. Poco después del penalti no pitado, tendríamos el tercer y último "Uyyyyyy" de la tarde, tras un tiro en un balón rebotado desde fuera del área de Timor, que se iba lamiendo literalmente la escuadra cuando se cantaba el gol entre los pocos aficionados que manteníamos la esperanza de la victoria.
 
Por fin, Pepe Mel hacía el segundo cambio más que evidente y hacía entrar a Rafa Mir en lugar del inadvertido jugador serbio, Srnic. Lo cierto es que tuvimos alguna aproximación más desde las botas de Fidel y de Toni Segura pero sin consecuencias para nuestra suerte. Entre el minuto 70 y el 80, se producía un estancamiento evidente del juego y los cambios se desesperaban en el córner pero Mel entraba en barrena y no se daba cuenta hasta el minuto 78 en el que por fin, Pepe Mel llamaba a Momo que se disponía a entrar.
 
Un contraataque del Cádiz y un pase en profundidad hacía salir a Raúl, con tan mala suerte que el delantero gaditano golpea con los tacos a nuestro portero dejándolo dolorido en el suelo. En ese momento, Aythami recrimina la acción al delantero y se forma una tangana que dura tres minutos mientras se tienen que llevar a Raúl en el coche camilla teniendo que entrar en lugar del desilusionado Momo, nuestro otro portero, Nauzet Pérez. El desconcierto y la falta de activación se apoderaba de los nuestros y el venezolano Machís desde el borde del área ponía el balón ajustado al palo en el interior de la portería, haciendo el 0-1. El público comenzaba a indignarse y a abandonar el estadio, era el minuto 85. Pero lo peor, era que justo un minuto después, el mismo jugador ponía el 0-2 y parte de la afición, entre la que no me incluyo en esta ocasión, y se gritaba:  "jugadores mercenarios". Es más, ya en tiempo de descuento, nos hacían el tercero y el Hat-trick particular de Darwin Machís, de una vaselina de muy bella factura ante la falsa salida de Nauzet. El gol arrancaba aplausos de una afición herida e indiferente ante la marcha del equipo y el despropósito de los últimos partidos en casa. Hemos tocado fondo, ahora sí, definitivamente. 
 
Se terminaba el encuentro y tras los resultados de la jornada, sólo nos queda aspirar a mantener la categoría, teniendo en cuenta que tenemos una diferencia de 7 puntos con la zona roja del pozo de la 2@B. Seguiremos tirando del carro de la UDLP. Que viva nuestro equipo. ¡ARRIBA D'ELLOS!! ¡PÍO-PÍO! 💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛💙💛