Tropical en Suecia

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Derrota injusta e indignante (2-1) de nuestra querida Unión Deportiva Las Palmas ante un Málaga CF, en un estadio de La Rosaleda con 22.000 espectadores, que tiró de oficio para influenciar a un colegiado para caer en un arbitraje casero en la segunda mitad. 
El planteamiento de Pepe Mel, fue muy similar al del último encuentro ante el Real Zaragoza, aunque recuperábamos, por una parte, como central, al satauteño Eric "DonSan" Curbelo y a Álvaro Lemos en lugar de Ale Díez. Por lo demás, volvía a apostar por Óscar Clemente en ataque en vez de Benito Ramírez y, una vez más, un solo hombre en punta de ataque, Jesé Rodríguez. Una vez más, seis canarios en el once titular. 
El encuentro comenzaba con un Málaga CF muy enchufado y muy intenso que iba con todo, exagerando cada choque, cada falta, jugadores como bolos, buscando las tarjetas del conjunto canario como si en ello les fuera la vida. Lo cierto es que en un principio, el árbitro no se dejaba influenciar por las peticiones de los jugadores; eso sí, debía haberlo parado mostrando alguna tarjeta, porque el que pitaba era él y no la presión de los jugadores malaguistas. 
Así y todo, la UD mandaba claramente en el juego y la primera ocasión iba a llegar para el conjunto canario a través de un tiro al borde del área de Enzo Loiodice que adivinaría el portero. El juego del Málaga era neutralizado por la UD, que mostraba una superioridad manifiesta. Fruto de ello, en el minuto 21 se produciría una gran jugada que iniciaba Sergi Cardona que combinaba con Kirian y éste asistía a Óscar Clemente que se sacaba un disparo seco que terminaba yéndose al palo corto de la portería de Dani Martín. Sólo cinco minutos después, Fabio asistía a un activo JonathanViera21, que de forma mágica se quedaba en solitario pero que al finalizar, disparaba endeblemente centrado hacia el portero, que paraba sin dificultades. Solo unos minutos después, iba a llegar el gol del Málaga (1-0) en una primera y buena llegada a portería a través de un centro al área donde Brandon le sirve un balón a Antoñín que remataba ajustando el tiro, de manera que hacía imposible la estirada de Raúl Fernández (1-0). En los últimos minutos de esta primera parte, pudimos haber empatado; primero por una jugada personal de Jesé que se le iba fuera y, sobre todo tras un pase de cuchara desde la chistera del mago de La Feria también a Jesé que la cruzaba y salía lamiendo el palo largo de la portería del Málaga. En el descuento, nueva clarividencia y genialidad de Viera que serviría un pase entre líneas para un remate de Lemos en semifallo que lo rechazaba un defensor y lo paraba el portero. Se llegaba al descanso con la injusta victoria momentánea del Málaga (1-0).
Comenzaba la segunda parte y Pepe Mel movía el banquillo; iba a incorporar a nuestro aldeano Benito Ramírez para que saliese un difuminado Óscar Clemente tras su tiro al palo. Viera lo iba a intentar y se la paraba Dani Martín. En el minuto 50 se iba a producir la injusta expulsión de Enzo Loiodice por doble amarilla cuando no toca al jugador "bolo" de cuyo nombre no quiero acordarme, del Málaga, que rueda por el suelo como si la entrada hubiera sido infernal, cuando nuestro jugador parisino ni lo toca, pero que aunque la jugada se puede revisar y se demuestra que no hay contacto, por protocolo, no se puede retirar la segunda tarjeta amarilla sino la que se podría retirar, sería la roja directa. Además, el jugador simulador acaba impune sin tarjeta (incomprensible). Sinceramente, el que hizo la norma ésta, estaba en el limbo y parece que no pensó que incluso si pudiera ser la segunda cartulina amarilla, y, por tanto, expulsión de un jugador, es una vergüenza que esa tarjeta amarilla no se pueda retirar. 
A pesar de que nos quedamos con diez, el equipo tiraba de clase, de coraje, de raza canaria y de majestuosidad con lo que, para nada bajaríamos los brazos. Aún más, con el árbitro rendido a los pies de la presión de los jugadores y el público de La Rosaleda, los jugadores del Málaga, se comportaban de manera despreciable, convertidos en jugadores rabiosos ante las decisiones arbitrales y teatreros hasta el punto de desquiciar a cualquier aficionado de sentimiento donde viéramos el partido en los lugares más recónditos del mundo. En el minuto 66, Pepe Mel hacía entrar a Alberto Moleiro para que saliese Kirian y el juego mejoraba por momentos; muy activos Lemos y Benito por banda derecha le daban un plus al equipo e iba a ser Jesé el que avisaba primero en jugada personal pero su lanzamiento se marchaba por muy poco por encima del larguero. La recompensa del empate (1-1) iba a llegar en el minuto 77, tras una internada de, cómo no, JonathanViera21 que ponía un balón hacia Benito, aunque el defensa malaguista Peybernés cedía con el pecho erróneamente hacia al portero, nuestro jugador de La Aldea de San Nicolás, aprovechaba para pegarle al balón y ponerla al fondo de la portería para alegría infinita de nuestros jugadores y de la afición azul y amarilla. En el minuto 83, Fabio hacía una falta y el árbitro lo amonestaba con tarjeta y, además se encaraba con el de Ingenio que no estaba de acuerdo con la decisión, como si estuviera confundido de que hubiéramos logrado el empate. Sin embargo, a los rabiosos jugadores del Málaga, que le protestaban todo y más, no les amonestaba ni decía nada de nada: indignante. Además, la presión ambiental propiciaba que el árbitro decretara un córner a favor del Málaga que no era, sino saque de puerta. Ese primer córner daba lugar a otro en el que, de jugada ensayada, en la que los atacantes entran en el área en el momento del saque de esquina, el recién incorporado Gassama, cabeceaba sin oposición, sorprendiendo a nuestra defensa aturdida, que estaba sufriendo el desconcierto de las  decisiones partidarias (2-1). Se añadían cinco minutos de descuento para desesperación de los comentaristas de TV, claramente partidarios de que el Málaga se llevara injustísimamente la victoria aunque reconociendo el gran partido que había jugado la UD Las Palmas. Pepe Mel ponía en el campo en el 91 a Rafa Mujica para que saliera Jesé pero ya no habría tiempo para más porque el partido concluía con este injusto resultado para una UD ilusionante que debe aprender a no perdonar tanto de cara a puerta. En los dos últimos partidos, se ha cumplido el mismo dicho, de quien perdona, lo acaba pagando.
El próximo encuentro, será el Domingo 28 a las 13:00 hrs. (hora canaria), en Butarque ante el CD Leganés, que se encuentra en horas bajas, en los puestos de descenso de categoría. A por los tres puntos, sin lugar a dudas.
Riquiraca sinbonbaca, sin bon báaaaaaa, hurrá, hurrá, hurráaaaaa, Las Palmas, Las Palmas, y nadie mássss!!
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