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Partido intenso y vibrante el vivido el sábado en el estadio de Gran Canaria. Sin un dominador claro del balón y con muchas idas y venidas que se tradujeron en varias ocasiones, pero sin mucho acierto de cara a gol ya que los aficionados amarillos tuvimos que esperar hasta el último minuto del partido para ver a nuestro equipo volver a la senda del triunfo.

La primera parte comenzó con un dominio total del Eibar en el centro del campo pero sin llegar a inquietar la portería local. Destacar que volvía a defender las mallas canarias Raúl Lizoain en el que Quique Setién ha depositado una gran confianza. Era un partido difícil para el arquero ya que había recibido pitos de la grada en el pasado partido, pero podemos decir que cumplió sobradamente con las especatativas y demostró ser un gran portero.

Las Palmas despertó a partir del minuto 8 o, más bien, le metió el miedo en el cuerpo al equipo visitante que vio como Araujo estrelló un balón en el palo tras un buen centro de Dani Castellano. A lo largo de la primera mitad, hubo un ida y vuelta en el control del partido, pero el que se llevó las ocasiones claras fue el equipo amarillo ya que, además del palo de Araujo, tuvo otras dos ocasiones en las botas de Viera y Boateng que podrían haber significado el 1-0 en el marcador.

Pero la UD no fue capaz de abrir el marcador antes de irse al vestuario para afrontar una segunda parte que empezó igual que la primera, pero al revés. Era Las Palmas quién dominaba el balón, pero en una contra el Eibar estuvo a punto de adelantarse en el marcador tras una buena jugada que dejó vendido a Lizoain pero que Dani Castellano sacó bajo palos a remate de Fran Rico.

De esta manera se salvó el equipo canario de recibir un gol que hubiera puesto muy cuesta arriba una remontada ya que el Eibar estaba muy bien defensivamente y solo un par de acciones de magia de Jonathan Viera consiguieron romper la línea defensiva, aunque sin premio. También lo intentó por su banda Prince, muy activo todo el partido, pero tampoco hubo suerte. El partido parecía decidido a un nuevo empate hasta que llegó la jugada que, a la postre, daría la victoria al cuadro canario.

Con todo el equipo volcado en el ataque, un pase interior bien picado llegó a los pies de Roque Mesa. Éste intentó perfilarse para realizar un disparo desde una posición francamente buena, pero Lejeune le derribó dentro del área con un toque por detrás. Era el minuto 93 y el árbitro había dado 4 de añadido, pero Viera no sintió la presión y engañó a Asier Riesgo en su lanzamiento para marcar el deseado gol de la victoria.

La grada estalló de alegría, por fin volvíamos a la senda de la victoria en un partido agónico, vibrante y con muchas ocasiones de gol. Ahora toca descansar, ya que recordemos que hay parón por selecciones, y preparar el próximo partido en un campo difícil como es el Benito Villamarín. Viernes 18 de Noviembre (20:45) contra el Real Betis.

#vamosUD