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Partido emocionante y vibrante hasta el final el disputado este miércoles entre la UD y el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. El equipo amarillo estuvo cerca de conseguir el sueño de la victoria en uno de los feudos más complicados del mundo, pero el empuje de los blancos, y una ayudita de los árbitros, hizo que la ventaja se desvaneciera en los minutos finales.

Con este empate, la UD rompe la racha negativa de 4 partidos consecutivos perdiendo y muestra una gran mejoría en el juego ya que durante casi todo el encuentro, dominó el balón y a todo un Real Madrid que no tuvo su mejor noche y salvó el encuentro a la heroica.

El partido comenzó con un gran susto para el equipo visitante que vio como, antes de que se cumpliera el minuto 1 de juego, Morata empujaba el balón a la red de la portería defendida por Javi Varas, pero el linier señalaba fuera de juego. Tras esto, enseguida se notó que los amarillos venían a por el control del balón y dispusieron de una ocasión de Roque Mesa que disparó desde la frontal del área pero el balón salió por encima del travesaño.

A pesar del buen juego de la UD, en el minuto 8 llegó un jarro de agua fría en forma de gol en contra. Kovacic filtra un pase hacia Isco que recibe en fuera de juego, encara a Varas y consigue poner el 1 a 0 en el marcador. Pero Las Palmas no iba a rendirse y, dos minutos después, conseguiría el empate por medio de Tana. Éste recibía un buen balón de David Simón y, con un gran movimiento, rompió la cadera a Sergio Ramos y batió a Keylor Navas con un gran derechazo a la escuadra.

A partir del empate, y tras un nuevo gol de Morata anulado por fuera de juego, Las Palmas se hizo con el control del balón y gozó de un par de buenas ocasiones para poder adelantarse en el marcador: una salvada por Ramos en la línea y una llegada clara de Boateng que no acertó a rematar a portería a pesar de tenerlo todo a favor. Por su parte, el Real Madrid llevaba el peligro al área amarilla con balones colgados pero bien solventados por la defensa y el portero.

La parte negativa de la buena primera parte del equipo fue la lesión de Pedro Bigas tras un choque fortuito con Dani Castellano en el área visitante en el minuto 25. El jugador balear no pudo continuar y tuvo que abandonar el terreno de juego y dar entrada a Aythami que formaría la pareja de centrales con Lemos.

La segunda mitad empezó con tensión. Gareth Bale, en una buena escapada de Viera en campo propio en la que no podía hacer nada, le propina una patada por detrás al jugador canario que cuando le recrimina la acción recibe un fuerte empujón del galés que lo deja por los suelos. Roja a Bale por agresión (minuto 47) y un jugador menos para el Real Madrid que jugaría toda la segunda parte con diez.

Ocho minutos más tarde, llegaría el segundo gol amarillo. Sergio Ramos se lanza bien para arrebatarle el balón a Boateng y el rechace le cae a David Simón que intenta el lanzamiento a puerta. El central de Camas hace una buena estirada para evitar que el balón llegue a la portería ... ¡penalti! Viera toma la responsabilidad y bate, no sin suspense, a Keylor Navas.

Pero el apogeo del juego canario llegaría 3 minutos después cuando, tras un pase en largo de Viera hacia Boateng, Keylor hace una mala salida que permite al ganés llegar antes al balón, evitar al portero costarricense y rematar plácidamente a puerta vacía. Parecía un sueño, pero con el Real Madrid nunca se sabe y hay que estar atentos hasta el final.

Los siguientes 20 minutos fueron un ir y venir de oportunidades por ambos bandos. Los merengues empujaban buscando la épica y los canarios aprovechaban los huecos defensivos que dejaba el equipo de la capital para intentar solventar el partido, pero Jesé sigue con su mala racha de cara a puerta y debería pensar más en el equipo a la hora de jugar.

El punto de inflexión en el juego de la UD fue la sustitución de Viera (75') por una sobrecarga. A partir de aquí el equipo se quedó cojo en el centro del campo y no fue capaz de controlar el balón como deberían para cerrar el partido utilizando la mejor arma: la posesión.

Con todo el Madrid volcado en ataque, los árbitros se sumaron a la fiesta y así, en el minuto 86, Ronaldo conseguiría recortar distancias tras un penalti señalado por mano involuntarias de Dani Castellano a un centro del propio Cristiano.

Había que sufrir 5 minutos más y, en el minuto 89, tras otro regalo del juez de línea que concedió un córner que no era, los locales conseguían el empate con un buen cabezazo del 7 blanco ante el que Javi Vara no pudo hacer nada. No hubo tiempo para más y el encuentro terminó con un sabor agridulce para la UD.

Agridulce porque, a pesar de desperdiciar una ventaja de dos goles, el equipo desplegó un gran juego y dominó completamente al Real Madrid en gran parte del partido. El problema fue que en los últimos minutos no se manejó bien el balón y el Real Madrid apretó mucho en el partido (y al árbitro), al igual que su afición.

Estamos orgullosos del equipo. Sólo nos falta creernos que somos mejores de lo que nos pensamos y seguir creciendo de cara al próximo partido: Domingo 5 de Marzo (18:30 h.p. / 17:30 h.c.) contra el Osasuna.

#vamosUD