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Último partido de la temporada en el que la UD no pudo romper la mala racha fuera de casa que se puede ver claramente en dos datos: Las Palmas sólo ha ganado un partido fuera de casa esta temporada (en la primera jornada en Valencia) y, aún más alarmante, los canarios son el único equipo de primera división que ha recibido gol en todos sus partidos fuera de casa. Dos facetas en las que el equipo debe realmente mejorar si la temporada que viene se quiere fijar unos objetivos más altos, como entrar en la lucha por los puestos europeos.

El partido vivido el sábado en el estadio de Riazor demostró que los amarillos deben mejorar (y mucho) en cuanto a lo que defensivamente se refiere, ya que encajar 3 goles frente a un equipo que hasta la jornada anterior había luchado por no descender no habla muy bien del bagaje defensivo de la UD.

La primera mitad empezaba con un varapalo para Las Palmas que vio como, tras un error en la salida del balón en una zona comprometida, Guilherme le dejaba un buen balón a Florin Andone que, batiendo por bajo a Lizoain, conseguí su undécimo gol en Liga. Un mazazo para las aspiraciones de victoria de los amarillos que, a pesar de tener más de un 75% de la posesión del esférico, no tuvo su primera ocasión hasta el minuto 15 con un buen disparo de Momo desde la frontal del área.

Los canarios dominaban el balón en campo contrario, pero no conseguían generar peligro alguno sobre la portería defendida por Roef. Con el equipo volcado buscando el empate, el Deportivo aprovechaba las contras para acechar la meta amarilla y, en una de estas contras, Andone consiguió el segundo gol (minuto 28) tras una gran jugada en la que el delantero rumano lanzó un autopase sobre Helder Lopes al que superó con facilidad y llegó hasta el área donde envió el balón al fondo de las mallas.

Las Palmas estaba KO y los gallegos aprovecharon para, diez minutos después, conseguir el tercero tras una pérdida de Jesé en el centro del campo. Ola John ponía un buen centro que Lizoain no llegaba a despejar y Carles Gil solo tenía que empujar el balón a la red para cerrar una horrible primera mitad para la UD.

La segunda parte no tuvo nada destacable salvo la expulsión de Hernán por ver la segunda amarilla tras una dura entrada sobre Moreno que hizo que Las Palmas jugará con 10 los últimos 15 minutos de partido. Los jugadores se dejaron llevar y el partido terminó tal y como habían terminado los primeros 45 minutos.

Final de una temporada en la que la UD ha ido de menos a más, deshinchándose sobre todo fuera de casa, el talón de aquiles de los jugadores este año. A pesar de todo, debemos estar contentos por la buena temporada del equipo y por el buen juego mostrado al mundo aunque, en ocasiones, los resultados no acompañaran.

Para la siguiente, toca mejorar en diversas facetas y conseguir hacer que nuestro juego bonito y vistoso sea, además, efectivo.

#vamosUD