Liverpool y John Lennon

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Nuevo varapalo para la UD en una nueva derrota en el Estadio de Gran Canaria. Con este, ya son 8 partidos consecutivos los que el equipo ha perdido en esta temporada y parece no levantar cabeza ante una situación que deja a los amarillos como farolillo rojo de una liga de la que los aficionados esperaban mucho más tras los buenos movimientos en el mercado de verano.

La vuelta de Jonathan Viera tras la lesión no espoleó a un equipo sin ideas en ataque y muy flojo en defensa. El mago de La Feria lo intentó, pero no cuenta con el suficiente apoyo por parte de sus compañeros y aparece un gran abismo entre la defensa y el ataque, que se traduce en falta de efectivos en el centro del campo.

Para este partido, Ayestarán contaba con todos los efectivos a excepción de Halilovic (no se les espera hasta finales de Enero), Tannane (se espera que reaparezca en Diciembre) y Aythami que sufre una lesión de tobillo. La recuperación de Sergi Samper no ha servido para que Pako lo incluya en el once inicial a pesar de que, seguramente, sea un jugador que se antoja clave en el centro del campo realizando el trabajo que la temporada pasada tan bien hacía Roque Mesa.

El partido comenzó con un Levante que mordía en la presión y se hacía con el control del balón muy fácilmente. Las Palmas no encontraron su juego hasta mediada la primera parte que se soltó del dominio visitante y consiguió generar un par de acercamientos al área blaugrana. La primera parte no tuvo demasiada historia, un partido bastante trabado en el medio campo que propició que ninguno de los dos equipos llevará peligro al área contraria.

En la segunda parte, el juego de los amarillos mejoró e incluso logró generar un par de buenas ocasiones que fueron bien repelidas por Oier, que esta vez guardaba la portería granota. El golpe moral para la UD llegó cuando, tras un buen centro de Tono, Doukouré remató solo en la frontal del área pequeña y batió a Lizoain que no pudo hacer nada para evitar el 0-1. De nuevo, una mala defensa de Las Palmas, esta vez en forma de jugador desmarcado que no siguen los centrocampistas, costaba empezar abajo en el marcador y tener que apretar los dientes para intentar remontar.

En un intento de cambiar la dinámica, Ayestarán dio entrada a Aquilani y Rémy en lugar de Javi Castellano y Calleri, que había tenido un buen partido como siempre. Y justo cuando el equipo se intentaba recomponer del gol encajado, Jason hizo una gran jugada dentro del área canaria y batió de nuevo a Lizoain para poner el, a la postre, definitivo 0-2 en el marcador.

Tras el gol, Las Palmas bajó los brazos y el partido se fue apagando hasta casi no tener sentido que se siguiera jugando. Con el pitido final, los aficionados (los pocos que quedaban en el estadio) dedicaron una sonora pitada como protesta a la mala racha y al poco alma del equipo en el terreno de juego durante un partido que se antojaba propicio para romper la mala racha de resultados.

El equipo tuvo 20 minutos buenos en el partido, y esos 20 minutos son los que tienen que estirarse para mejorar el juego del equipo (y los resultados) de cara al próximo partido: Domingo 26 de Noviembre (16:15 h.p. - 15:15 h.c.) contra la Real Sociedad en Anoeta.

#vamosUD