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Partido disputado hasta el último minuto el vivido este lunes en el estadio de Balaídos de Vigo. La UD vio como se le escapaba un punto ante un buen rival en los últimos instantes del encuentro, un varapalo tremendo para un equipo que soñaba con salir de los puestos de descenso después de arrancar un empate ante el líder y empezar ganando en el choque ante los gallegos.

Para este partido, Paco Jémez salía con su defensa habitual. En el centro del campo entraba Aquilani para intentar dar tranquilidad y calidad al centro del campo y Halilovic partía en el once pegado a la banda. La gran novedad fue la aparición de Erik Expósito como delantero ante la ausencia de Calleri.

El Celta llegaba a este encuentro con su mejor racha de la temporada en casa (4 partidos sin perder) y marcando al menos dos goles en cada uno de estos encuentros. El equipo gallego se hace fuerte cuando juega en casa y eso, unido a la fragilidad amarilla lejos de su estadio, hacía prever un partido complicado para los canarios.

La primera parte empezó con un Celta peleón que quiso hacerso con el control del esférico, pero pronto Las Palmas, gracias a su poblado centro del campo, consiguió dominar el empuje gallego y hacerse con el juego. Los celestes por su parte, esperaban atrás y, en cuanto tenían la oportunidad, salían a la contra para intentar hacer daño a la defensa canaria.

Esto desembocó en varias ocasiones para ambos equipos, pero ninguna de ellas consiguió inquietar demasiado a los guardametas que veían como sus defensas achicaban todo el peligro que pudiera llegar a sus áreas.

La segunda parte comenzó bien para la UD que vio como en el minuto 53 y tras un buen pase de Etebo, Erik Expósito, 90 años después de que su bisabuelo marcara el primer gol de la historia de Balaídos, ajustaba el balón al palo con un gran tiro cruzado que se colaba en la portería local. Las Palmas se ponía por delante y el gol del canterano hacía soñar a la afición con salir de los puestos de descenso.

Pero la alegría amarilla solo duro 10 minutos, justo hasta el momento en que Jony, libre de marca dentro del área, aprovechó un despeje tras una gran parada de Chichizola, para fusilar la portería canaria y establecer el empate en el luminoso.

A partir del empate, Las Palmas quedó aturdida por unos minutos y el Celta aprovechó para intentar la remontada que conseguiría con un gol del Tucu Hernández en el minuto 89. El chileno aprovechaba un buen centro de Iago Aspas (tras una graan jugada personal) para empalmar una volea que se iba a la escuadra de Chichizola. Aquí se rompía el sueño canario de salir de los puestos de descenso.

Toca seguir mejorando, buscar más opciones de gol e intentar salir de los puestos de abajo en la siguiente jornada. Hay que llenar el estadio para la nueva final: Domingo 11 de Marzo (18:30 h.p. - 17:30 h.c.) contra el Villarreal en el estadio de Gran Canaria.

#vamosUD